Peor que el virus, la banca

 

Somos una empresa restaurantera con dos sucursales en las que trabajamos hace 26 años en la Ciudad de México, con compromiso social y solidario con los 110 colaboradores que laboran con nostoros. Actualmente estamos cerrados por la emergencia nacional, cumpliendo con las disposiciones del gobierno para atender la pandemia. Estamos al corriente con los pagos de impuestos, seguridad social y el salario de los trabajadores de las dos sucursales, que están en sus casas esperando la reapertura. 

Ante la falta de ingresos recurrimos a los bancos, con algunos tenemos relación comercial desde hace 30 años, pidiendo un crédito por un monto equivalente a un mes de ventas para poder solventar nuestras obligaciones. Fundamentalmente, el sueldo de nuestros trabajadores que creyeron en nuestro proyecto y nos han apoyado a lo largo de estos años.

En los bancos Banamex, Bancomer, Banorte e Inbursa, la respuesta a nuestra solicitud fue la misma: no hay crédito, u ofertas leoninas con garantías hipotecarias (somos propietarios de un inmueble, cuyo valor comercial es aproxiamadamente 50 veces el préstamo solicitado). Esta banca apátrida, voraz y usurera, que permanentemente nos acosa ofreciéndonos créditos a tasas exorbitantes cuando no los necesitamos, hoy muestra su perfil más perverso.

El gobierno acaba de anunciar la liberación de 750 mil millons de pesos para dispersar en PyMES, pero la banca se ve que pretende, como con el FOBAPROA, autoprestarse este dinero que recibe al 6 por ciento para ofrecerlo en hipotéticos créditos a tasa de usura o dispersarlo entre socios y cuates. El dinero liberado del encaje bancario ni siquiera es de los bancos, porque en realidad pertenece a sus clientes. En ests semanas de mendigar en los bancos de los que somos clientes, recibimos respuestas que, por inverosímiles, prefiero no calificar por respeto al lenguaje. Por ejemplo:

   - Banamex: "No prestamos dinero porque los restaurantes están cerrados" ¿? Alguien que les explique que los negocios están cerrados por ley, no por voluntad propia.

   - Bancomer: -"Sólo prestamos a empresas dirigidas por mujeres, en las que ésta sea accionista mayoritaria y representante legal." Esconder su mezquindad detrás de la legítima lucha por la igualdad de género, es perverso. 

La autoridad tiene la obligación de asegurar la correcta distribución de los recursos que están liberando, si no, se corre el riesgo de que esta maniobra financiera sea un nuevo fraude a la nación por parte de la banca apátrida. En este caso el esfuerzo presupuetario que está haciendo el gobierno sólo serviría para enriquecer a los más ricos. La urgencia de apoyo financiero es ahora, durante la pandemia, pasada la emergencia probablemente sea muy tarde para muchas empresas.

Estos momentos de crisis, como las invasiones armadas, sirven para distinguir a los que estamos con México, de los traidores. Tal vez no me toque verlo, pero espero que un día un fuego purificador acabe con los chacales y sus madrigueras. 

Osvaldo Caldú

Restaurante el Asado Argentino